Acerca de

Neurofeedback

Historia de la técnica

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La terapia de neurofeedback tiene sus orígenes en los años 60 (Carrobles, 2006). Según este autor, dicha técnica ha sido utilizada históricamente para el tratamiento de diversas patologías no relacionadas con la psicología (cardiovasculares, gastrointestinales, neurológicas, respiratorias…) aunque con el paso del tiempo se han utilizado para mejorar los patrones de sueño, aliviar el estrés y favorecer el procesamiento del trauma complejo (entre otras facetas reseñables). Mediante esta técnica el paciente recibe información sobre su organismo, un tipo de información poco accesible o de la que habitualmente no es consciente en su vida diaria, favoreciendo con dicha adquisición el aprendizaje del control voluntario de ciertas facetas biológicas. Se denomina ‘neurofeedback’ ya que utiliza aparatos electrónicos que generan mediciones de la actividad eléctrica cerebral, esto es, electroencefalogramas que muestran las ondas cerebrales y áreas de activación de los distintos lóbulos y hemisferios del cerebro.

      De esta forma, el tratamiento con neurofeedback, aunque será explicado con más detalle en apartados siguientes, consiste en que el paciente adquiera información registrada mediante aparatos y programas informáticos que seleccionen y almacenen datos de la actividad eléctrica monitorizada. Esta información será a continuación transformada en diversas señales (auditivas, visuales…) que una vez percibidas por el paciente le permitirán tomar consciencia de dicha actividad fisiológica, pudiendo incrementar el control sobre la misma. Además, en neurofeedback el padecimiento de determinados problemas psicológicos o trastornos mentales puede desencadenar una alta o baja activación fisiológica de determinadas áreas cerebrales, por lo que es preciso que el técnico se encuentre debidamente formado en neurociencia, neuroanatomía y psicotecnología.

      Los programas utilizados para aplicar esta técnica disponen de modo integrado de mapas cartográficos de la actividad electroencefalográfica según las frecuencias (medidas en hercios o Hz) o ciclos por segundo (las denominadas ondas). Según Carrobles (2006) entre las ondas más características se encuentran las ondas delta (0,5-4 Hz), theta (4-8 Hz), alfa (8-12 Hz), beta (12-30 Hz) y gamma (30-90 Hz). Estas ondas y su variación suelen aparecer representados en dichos programas, permitiendo identificar inmediatamente la existencia de patrones disfuncionales derivados de un problema neurológico o trastorno mental (Hammond, 2005).

      Para aplicar esta técnica se colocan sensores en el cráneo, en el cuero capilar, los cuales registran las ondas electroencefalográficas que posteriormente serán convertidas en señales digitales procesadas que, a su vez, serán convertidas en señales visuales o auditivas presentadas al paciente, quien aprenderá a modificar o controlar su propia actividad fisiológica tal y como se ha comentado. Los sensores se colocan en determinas áreas (denominadas localizaciones cerebrales), recorriendo la totalidad del cerebro, sus dos hemisferios y los distintos tipos de lóbulos cerebrales.

      En este sentido, no todas las psicotecnologías aplicables para el entrenamiento de neurofeedback son iguales, por lo que el centro se basa únicamente en la tecnología Cygnet (NeuroAmp II). 

Beneficios del neurofeedback:

-Reduce el estrés agudo, favoreciendo estados de relajación.

-Incrementa el rendimiento cognitivo, intelectual y la concentración. 

-Mejora la memoria y atención.

-Incrementa el autocontrol.

-Favorece el procesamiento del trauma complejo.

-Retrasa el deterioro mental.

-Incremento de la apertura emocional (identificación, experimentación y localización de emociones).

-Mejora la respuesta física del organismo.

-Mejora de habilidades sociales.

Principales aplicaciones:

-Trastorno del Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH).

-Trastornos de ansiedad.

-Trastornos del estado de ánimo.

-Trastornos del sueño.

-Trastornos de índole psicosomático.

-Trastorno del espectro autista.

-Trastornos de personalidad (especialmente, límite).

-Trauma complejo.

-Apertura socio-emocional.

-Mejora del lenguaje verbal o escrito.

-Deportistas de alto rendimiento.

-Altas capacidades.

Características de las sesiones:

-Individuales.

.Método no invasivo, indoloro y objetivo, basado en registros electrofisiológicos.

-Pueden ser un complemento a la terapia psicológica.

-Tiempo de duración en torno a 30 minutos (una o dos veces por semana).

-El período medio de neurofeedback oscila entre las 20 y 30 sesiones.

-Precio: 30 euros/sesión.

-Si lo deseas, puedes obtener un informe clínico detallado sobre tu sesión.

¿Y cómo se desarrolla una sesión de neurofeedback?

El programa informático Cygnet, unido a la tecnología NeuroAmp II, suministra bajo la dirección de un psicólogo especializado el entrenamiento neurocomportamental mediante retroalimentación producida por los sensores en el cuero cabelludo. Estos dispositivos suministran potenciales corticales lentos u ondas theta/beta, según la monitorización realizada por el técnico, mientras el programa informático recoge información sobre la actividad eléctrica del cerebro en tiempo real. La técnica es totalmente inofensiva a medio/largo plazo, produciendo únicamente algún efecto negativo derivado de la posible hiper o hipoactivación del paciente debido a la intensidad de frecuencia. Los síntomas son habituales en la primera sesión, denominada ‘toma de frecuencia’, donde se evalúa la intensidad más adecuada para cada paciente en función de la aceptación de su organismo. En caso de que sea necesario, el psicólogo encargado de la monitorización se encarga de regular la frecuencia hasta dar con la intensidad adecuada que permita que el paciente no sufra ningún tipo de sintomatología. Esta frecuencia será mantenida hasta el final del tratamiento.

      Los sensores se sitúan de acuerdo a determinadas localizaciones en uno o ambos hemisferios cerebrales, atendiendo a los lóbulos (frontal, parietal, temporal y occipital) dispuestos a entrenar, según los denominados ‘protocolos’, esto es, los pares de localizaciones cerebrales que, según la evidencia científica, en caso de ser entrenados mediante neurofeedback, producen algún tipo de mejoría terapéutica en los pacientes.

      En general, el neurofeedback se aplica mientras que el paciente mira fijamente un estímulo determinado situado justo enfrente suyo, por lo que es común utilizar una serie, juego o película para potenciar la concentración del paciente, niño o adulto. Este estímulo es interrumpido a menudo de forma discontinua por el propio programa, ya sea aumentando o disminuyendo el tamaño o luminosidad. Estos cortes generan en el cerebro un proceso de adaptación gracias a la neuroplasticidad cerebral, gestionando la visualización del estímulo. Cuando el paciente acerca el patrón determinado de ondas cerebrales, el programa informático registra tal información, informándose al paciente de ello a modo de reforzamiento positivo, según las reglas del condicionamiento operante.

      Una vez finalizado el proceso (el cual suele durar 30 minutos), se retiran los sensores, los cuales se sumergen en agua destilada, y se limpia con alcohol el cuero cabelludo del paciente para retomar la actividad habitual.

Bibliografía recomendada:

Carrobles, J. A. (2016). Bio/Neurofeedback. Clínica y Salud, 27(3), 1-7. doi: 10.1016/j.clysa.2016.09.003 Recuperado de https://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1130- 52742016000300004

 

Comeche, M. I. y Vallejo, M. Á. (2016). Manual de Terapia de Conducta en la infancia (3ª Ed.). Madrid: Editorial Dykinson.

 

Fisher, S. F. (2017). Neurofeedback en el tratamiento del trauma del desarrollo. Bilbao: Desclée de Brouwer.

 

Hammond, D. C. (2005). Neurofeedback treatment of depression and anxiety. Journal of Adult Development, 12, 131-7.

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